sábado, 19 de septiembre de 2015

Recomendaciones para primeros lectores. Texto de Micaela Suárez, Victoria Luna, Johana Herrera y Rebeca Gnojski

Recomendaciones para primeros lectores

La literatura Infantil es aquella dirigida a los niños/as y abarca todas las manifestaciones y actividades que tienen como base la palabra y atraen el interés del niño (textos breves).
La literatura para niños ha pasado de ser una gran desconocida en el mundo en el mundo editorial a acaparar la atención del mismo. Esto se debe en gran parte al asentamiento de la infancia como una etapa del desarrollo humano propia y específica, es decir, la idea de que los niños no son adultos en miniatura, ni adultos con minusvalía, se ha hecho extensiva en la mayoría de las sociedades, por lo que la necesidad de desarrollar una literatura dirigida hacia dicho público se hace cada vez mayor.
Es fundamental que los padres o un adulto significativo les transmita al niño valor e intereses por la lectura, esto llevará a que el niño lea con mayor  facilidad. Si, por el contrario, quienes deberían poner la literatura en manos del niño no lo hacen, se corre el peligro de que los aprendices de lectores asocien el libro con lo impuesto y decidan rechazarlo sin llegar a apreciarlo como un pasatiempo relevante.
Tenemos que indicarles el camino de aquellos libros que despiertan su afición a la lectura. Juntos tenemos que leer libros, y tanto da que sean alegres o tristes porque estos son el mejor eslabón que existe para establecer la comunicación.
Numerosas investigaciones de ámbito internacional han demostrado que los padres desempeñan un importante papel en la cimentación del aprendizaje de la lectura y en todo el desarrollo lector posterior. Quizá valga la pena invertir algo de tiempo en hablar sobre libros y hacerles un hueco entre los objetos relacionados con las rutinas cotidianas, como el cepillado de dientes, etc.
Cada vez hay más padres jóvenes, interesados en la educación de sus hijos y en su formación lectora, que demanda orientación sobre libros recomendables (maestros, bibliotecarios o especialistas). No es solo un objeto banal de consumo sino también un bien cultural y no podemos dejarnos tentar por el precio más económico o 2x1. Si nos importa que nuestros hijos y nuestros alumnos sean lectores críticos y selectivos en el futuro, hemos de prestar atención a los buenos libros, aunque algunas veces no sean los más baratos. Para esto siempre hay libreros o bibliotecarios, que pueden guiarnos  y recomendar un libro en función de nuestros gustos o necesidades. En cualquier caso, es aconsejable leer la contratapa y hojear varios títulos con tranquilidad en las librerías especializadas en literatura infantil y juvenil, antes de optar por alguno.
El niño atraviesa distintas etapas en las que su psicología, sus necesidades afectivas y culturales, así como sus intereses cambian. Por eso es necesario acompañarles en los primeros pasos y descubrir los libros apropiados, sin forzarles; si están bien hechos y les gustan, querrán más como ese: troquelados, desplegables, de plástico, grandes, pequeños, en forma de casita, etc.
El hecho de manipular los libros les permite distinguir la portada como parte delantera, que las letras se leen avanzando de izquierda a derecha, que esos signos negros forman palabras y que hay que pasar las páginas para seguir una historia; todos ellos son conceptos significativos sobre lo impreso que se aprenden de manera natural como casi todos los aprendizajes de la edad temprana.
Además, los prelectores tienen un interés real por decodificar palabras de los libros y de los carteles de la calle o de los envases de los más diversos objetos, así que podemos estimular y reforzar su interés preguntándoles por las letras que conocen y dándoles la información que nos pidan. ¡Pero sin presionarles para leer porque cada uno tiene un ritmo de maduración personal!
¿Cuándo tienen que empezar los niños a oír historias? Desde el primer año, afirma el escritor Paul Auster en La invención de la soledad (Edhasa): "la necesidad de relatos de un niño es tan fundamental como su necesidad de comida y se manifiesta del mismo modo que el hambre".
Pero no sirve cualquier relato; deben ser los mejores y ofrecerles distintos puntos de vista que les ayuden a interrogarse sobre la vida, a reír y asombrarse. Ya que la oferta es tan amplia, conviene que los padres sean exigentes a la hora de adquirir nuevos títulos, prestando atención a los libros que aportan algo diferente pero sin perder de vista el gusto individual de cada uno. A veces son útiles las antologías como Mil años de cuentos (Edelvives), con textos ya seleccionados y orientados.

 Libros para bebés de 0-18 meses 
Nunca es demasiado pronto para que los padres y madres compartan con sus hijos un rato de lectura, en la vida diaria, en la comida, el baño y el juego ya que ofrecen situaciones ideales para manejar estos objetos que contienen historias. Sin duda, la voz cálida y afectiva de un adulto significativo para el bebé es importante porque la aventura de oír le aproxima a la de leer y siempre asociará el recuerdo de su familia a los momentos de la vida que le han hecho disfrutar. Los libros adecuados para esta edad deben ser; ilustraciones llenas de colorido y estimulantes, que desempeñen un papel fundamental y permitan la interacción entre el niño y el adulto, historias con un texto mínimo que el niño siga sin perder un ápice de interés. 
Las fotografías de objetos familiares que les permiten establecer la conexión entre lo impreso y el mundo real. Físicamente deben ser de cartón resistente y seguro, con los bordes redondeados, y pueden estar hechos también de plástico, de madera o de tela, incluso de diferentes tejidos para que los diferencie. 
De tamaño manejable, para que los sostengan solos y pasen las páginas hacia delante o hacia atrás. 
A estas edades la primera relación con el libro es objetal, de exploración, de ahí que la frontera entre juguete y libro sea bastante movediza: los libros para el baño, muy atractivos visualmente, son ideales para jugar en el agua y libros en los que pueden explorar metiendo los dedos, tirar de una pestaña o pulsar un botón que emite un sonido.
Si tenemos diversidad de cuentos ilustrados en casa, elegirán lo que les atrae y explorarán el entorno circundante agarrándose a libros duros que resisten los pisotones, los mordiscos o la caída libre, con un argumento mínimo y con grandes ilustraciones sobre el entorno. 

 Podemos hacer una clasificación según la propuesta y presentación del libro: 
·         Libros con imágenes, con textos breves. Estos breves relatos están en estrecha vinculación con las ilustraciones. 
·         Libro de imágenes, sin texto. Un personaje o varios, unidos por una acción lineal mínima. 
·         Libro documental o de divulgación de temas diversos: animales, alimentos, etc. Están ilustrados con fotografías o dibujos, con o sin texto. A veces aparece una palabra para nombrar los objetos que se muestran. 
·         Cuentos ilustrados. Cuentos para ser leídos. 
·         Poesías, adivinanzas, canciones, juegos de palabras. 
·         Libro juego. Por ejemplo: libros animados o pop-up; con agujeros; con ventanitas; libro acordeón, abanico, puzzle; troquelados; cuentos de hadas tridimensionales; musicales; libros en tela, material plástico, lavable o inflable; libros hechos con tabletas de madera unidos por un cordón; libros de hacer, en su mayoría consisten en álbumes para dibujar, colorear o recortar, que implican una actividad manual. 
·         Libros originados por influencia de los medios de comunicación. Libros que surgen después del formato audiovisual, como transcripción o novelización, a partir de dibujos animados con numerosas y muy coloreadas ilustraciones. Generalmente basados en heroínas o personajes de la pantalla de TV.






Libros para niños de 18 meses a 3 años
En el inicio de la etapa del lenguaje que se constituye desde los dos años es apropiado ofrecerle al niño, historia que sean de la vida cotidiana, de forma tal que ellos podrán hacer sus propias interpretaciones; favoreciendo la ejercitación de la memoria. Para ello es importante la repetición que permite recordar y apropiarse del lenguaje.

Algunos criterios de los aspectos que hay considerar:
Ilustraciones sugerentes y fotografías que puedan mirar y hablar de ellas.
Poesías, canciones y juegos acumulativos para repetir con un libro delante.
Historias para ocasiones especiales, como el cambio de pañales, el nacimiento de un hermanito o una fiesta de cumpleaños, con bastante acción, lenguaje claro y simple.
Las imágenes de objeto cotidianos con un texto repetitivo permiten presentar el alfabeto  y sentar las bases para el desarrollo de las habilidades de la lectura.
 En esta etapa es importante presentarles historias que hablen de sentimientos (dudas, timidez, necesidad de cariño, celos, etc.) favoreciendo la interacción del niño con el adulto y sus pares. Pero también para reconocer objetos, libros informativos sencillos de tapa dura sobre camiones, animales, plantas, herramientas, juguetes, alimentos, conceptos y transformaciones. Y sobre todo ofrecerles libros de colección compuestos por láminas sencillas del campo o la ciudad en la que el niño pueda señalar y nombrar numerosos elementos que amplié su repertorio léxico.

Libros para niños de 3 a 5 años
 A esta edad los niños están capacitados para interpretar un proceso narrativo más complejo, por eso conviene elegir historias que le diviertan expresadas con sencillez, sin olvidar que lo sencillo no tiene que ser trivial ni pobre. Debe hablarse con los niños de casi todo, aunque es muy importante la forma en que uno se exprese, para que ellos escuchen sin perder la atención.

Aspectos para tener en cuenta:
- tiempo diario compartido  de lectura.
- libros con sentido del humor.
- animar al niño a seguir las palabras con el dedo, mientras se lee en voz baja.
- dejar que elija libros que más le gusta, preguntarle porque, así se ayuda a desarrollar su habilidad como narrador y propios criterios de selección.



Bibliografía:
·         Texto: “Libros para los más chicos…” de Elisa Boland
·         Texto:”Sugerencias para padres sobre los niños pequeños y los libros” de Luisa Mora








Una bibliografía para primeros lectores
Por colecciones de cada editorial:
·         Anaya: "Mi primera sopa de libros" y "Fácil de leer".
·         Beascoa: "¿Adivina quién?" y "Libros baño".
·         Bruño: "Chiquicuentos".
·         Portada de "Dame tu mano"Edaf: "Descubre quién es"; "Libro acordeón" y "Libro mano".
·         Edebé: "Tren Azul".
·         Edelvives: "Requetesol".
·         Elfos: "Libro sorpresa".
·         Everest: "Montaña Encantada".
·         Fisher Price: "Juguemos todos juntos".
·         Juventud: "Los Libros del chiquitín".
·         La Galera: "Popular"; "Animales en casa" y "Miremos".
·         Gaviota: "Las cuatro estaciones" y "Los libros del osito".
·         Serres: "Libros de Maysi".
·         SM: "Los duros del Barco de Vapor"; "Pictogramas en cuentos" y "Cuéntame un cuento".
·         Susaeta-Todolibro: "Amigos en el baño"; "Animales en el agua" y "Duende".
·         Timun Mas: "Teo descubre el mundo"; "Los libros de la princesita" y "La nube de algodón".

Por autores:
·         Alexander, MarthaBuenas noches, Lola. México, Fondo de Cultura Económica, 1993.
·         Ballesteros, Xosé y Óscar VillánEl pequeño conejo blanco. Pontevedra, Kalandraka, 1999.
·         Barberis¿De quién es este rabo? Madrid, Susaeta, 1991.
·         Beer, Hans¿Adónde vas osito polar? Barcelona, Lumen, 1988.
·         Beer, HansEl oso valiente y el conejo miedoso. Madrid, SM, 1992.
·         Briggs, RaymondEl muñeco de nieve. Madrid, Altea, 1988.
·         Browne, AnthonyUn cuento de Oso. México, Fondo de Cultura Económica, 1994.
·         Brunhoff, Jean deHistoria de Babar. Madrid, Alfaguara, 1995. (Editado también por Editorial Debate, de Barcelona)
·         Carle, EricLa oruguita glotona. Barcelona, Elfos, 1995.
·         Cole, BabetteEl príncipe listillo. Barcelona, Destino, 1994.
·         Cousins, Lucy¿Dónde se esconde Maysi?. Barcelona, Serres, 1999.
·         dePaola, Tomie deLa clase de dibujo. León, Everest, 1993.
·         dePaola, Tomie deOliver Button es un nena. Madrid, Susaeta, 1991.
·         Heine, HelmeEl maravilloso viaje a través de la noche. Salamanca, Lóguez, 1990.
·         Heine, HelmeCuánto cuenta un elefante. Madrid, Altea, 1982.
·         Henkes, KevinJulius el rey de la casa. León, Everest, 1993.
·         Heuck, SigridEl poni, el oso y el manzano. Barcelona, Juventud, 1981.
·         Inkpen, MickEl globo azul, Barcelona, Molino, 1989.
·         Keselman, GabrielaEl regalo. Ilustraciones de Pep Monserrat. Barcelona, La Galera, 1996.
·         Lionni, LeoEl sueño de Matías. Barcelona, Lumen, 1992.
·         McBratney, Sam y Jeram, Anita.Adivina cuánto te quiero. Madrid, Kókinos, 1995.
·         McKee, DavidElmer. Madrid, Altea, 1990 (Edición del Fondo de Cultura Económica: Libro para el baño).
·         Minarik, Else HOsito. Madrid, Alfaguara, 1997.
·         Ross, Tony. Quiero un gato. Barcelona, Destino, 1991.
·         Schubert, DieterMonky. Barcelona, Lumen, 1988.
·         Sendak, MauriceDonde viven los monstruos. Madrid, Alfaguara, 1986.
·         Ungerer, TomiLos tres bandidos. Madrid, Susaeta, 1990.
·         Velthuijs, MaxEl cocodrilo pintor. Madrid, SM, 1992.
·         Velthuijs, MaxLa rana y el extraño. Barcelona, Timun Mas, 1994.
·         Wells, RosemaryCarlos el tímido. Madrid, Espasa Calpe, 1990.
·         Wilhelm, HansYo siempre te querré. Barcelona, Juventud, 1989.

·         Wilhelm, HansUn chico valiente como yo. Barcelona, Juventud, 1989.

Poesías de María Cristina Ramos. Selección de Alicia Aguirre y Luciana Prado

María Cristina Ramos

Escritora, autora y editora argentina, dedicada a la literatura infantil.  
Es profesora de literatura y capacitadora docente.  Tuvo a su cargo el programa “Formación de coordinadores de talleres literarios infantiles” del consejo provincial de cultura de Neuquén, coordinando el taller literario para niños, jóvenes y adultos. Actualmente sólo coordina talleres para adultos.
Fue coordinadora del Plan de lectura y escritura provincial, esto influyó sobre su labor literaria ya que al ver como los niños escriben y la relación que los mismos establecen con los libros que les gusta, se siente movilizada a escribir.
Desde el 2002 posee un emprendimiento editorial propio llamado “Editorial Ruedamares”, el cual surgió por una dificultad que tuvo la autora para conseguir publicar libros de poesías para pequeños lectores.


Con agua de anís

Con agua de rosas
Me imagino cosas
Con agua naciente  
Me lavo los dientes
Con agua de paisaje
Preparo un viaje
Con agua pérdida  
Me voy distraída
Con agua serena
Me quito las penas
Con agua de azahar
Me voy a casar
Con agua de olvido
No encuentro marido
Con agua de esquina  
Me vuelvo madrina
Con agua granuja
Me visito una bruja
Con agua de anís
Me busco me encuentro  
Y me voy de aquí.


Las sombras del gato

Cinco sombras tuvo el gato,  
solo una conservó.
Una saltó al minutero  
y entro al bosque del reloj,
duerme en los zapatos viejos
con que el tiempo terminó,
otra va de polizón
en un barco pescador  
y pesca sombras de peces
luces de pez volador.
La tercera busca estrellas,
va de terraza a balcón  
para sumarle a su lomo  
pelitos de resplandor.
Y la que falta es la sombra
que, cual viento corredor
hace ya siglos que corre
tras la sombra de un ratón.


¿Lo ves?

En esta pecera,
Uno dos y tres,  
Desfilan dos peces,
y otro, no se ve,
¿será pez de luna
o pez de papel?
Sabanita de agua
déjamelo ver.
Dos peces saludan:
-¿Cómo le va a usted?
Pero yo saludo
al que no se ve.
En esta pecera,
uno, dos y tres.


Cielo

La luna se llena
Con agua sin pena Que saca del mar.
Ángeles de nube
Tienen sed y suben Todos a tomar.
Después todos se pasean
Con las panzas llenas De brillo lunar.


Burbuja, burbuja

Te soplo, burbuja
Despacitamente,
Subí sin cansarte,
volá sin romperte.
No mires al viento,
Trépate en secreto,
Burbuja, burbuja,
Por el aire abierto.
Jugá con los sueños,
Los sueños que esperan
En el sol dormido
Que hay en la vereda.
Burbuja, burbuja
carita de espuma,
que en tu espejo fino
se mire la luna.


Poesía de Cecilia Pisos. Selección de Jésica Herrera y Rebeca Gnojski

 Cecilia Pisos

Nació en buenos aires en 1965, es licenciada y profesora en letras por la UBA. Ha sido docente en las cátedras de retorica, literatura, inglesa y literatura española  y auxiliar de investigación en el departamento de investigación en el departamento de investigación filológicas de la academia argentina de letras.
Desarrolló tareas de autorías, coordinación y edición, dedicándose especialmente a los libros escolares y a la literatura infantil y juvenil.  Asimismo es colaboradora de la revista genios y genios de jardín.

Es autora de varios libros de poesías y narrativa para niños publicados por editoriales argentinas y extranjeras, entre esos libros encontramos una serie de “los requetelibros” del 1, 2,3. Y participó en ABC duendes 1, 2,3 para primer ciclo de educación básica.


Las hadas arañan
Cuando una araña
Teje su tela,
Nunca deja de llamar
Al  hada de la seda.

El hada llega,
Se sienta en su banquito
Saca un lápiz
 Y despliega el plano
 En la que están escritas las casillas,
las trampas de la tela y las salidas.

Mientras la araña teje
El hada la ilumina
Con farol de luciérnaga perdida.

Cuando acaba la tela
El hada la asegura
Con un rayo de pelo
La ata a la luna.



Colores

Si el enojo es rojo
y el brillo, amarillo,
¿quiere decir algo
el marrón de aquel grillo?
El blanco de la espuma
al blanco de la nube sube.
Y si la nube es negra,
¿es de nube o de tierra?
Y el color de la risa, ¿Cuál es?
El color de la pena, mirado al revés

Hadas de los brazos cruzados

Así se ponen las hadas
cuando algo las enoja.
Y fruncen bien las cejas
sacando trompa.

En esta posición
se quedan
lo que dure su furia,
que, en general, es corta.

Pero, si con un dedo
pruebas
haciéndoles cosquillas,
o soplas sus pestañas,

Te encontrarás con hadas
que pronto se desarman,
con hadas movedizas
de arena que se ríe.



Coplas de hadas

Con las alas replegadas
se va a caballo del viento
el hada de la mañana
con sus cabellos bien sueltos.

Salió un hada a la mañana
en carrera con el sol.
llegó segunda a la noche
la luna se adelantó.

Si las hadas no volaran,
nadarían con las alas
como peces de aire claro
con burbujas de palabras.




El barquito de papel

Con la mitad de un periódico
hice un barquito de papel
en la puerta de mi casa
le hice navegar muy bien.

Mi hermana, con su abanico
sopla y sopla sobre él.
¡Buen viaje, buen viaje
Barquito de papel!


Poesía de Silvia Schujer. Selección de Noelia Katz y Belén San Jorge


Silvia Schujer. Nació el 28 de diciembre de 1956. Es una escritora argentina de literatura infantil. Sus primeros acercamientos a la literatura fueron durante la adolescencia. Fue directora de coros infantiles en discográficas. Trabajó junto con su hijo en la grabación de un disco llamado “Silvia y los chicos del mundo”. Varias de sus canciones fueron grabadas en discos de Cantaniño. Entre sus obras más conocidas se encuentran: “Cuentos y chinventos”, “La abuela electrónica”, “Canciones de cuna para dormir cachorros”, etc.
Algunas de sus poesías:
A la ronda ronda
Del libro Calle de rondas, editorial Artemisa
                                                         
             La luna es redonda,             
igual que una rueda,
a la ronda ronda,
y al que juega juega.

La rueda camina,
y no lleva zapatos,
a la ronda ronda,
que rueda de a ratos.

La rueda redonda,
recorre un camino,
a la ronda ronda,
alargado y fino.

Luna lanar
Con la lana tejí la luna,
y fue una luna lanar,
la lana tenía un nudo,
y fue en la luna un lunar.

Lana lunera,
luna lanar,
luna redonda,
te vi sobre el mar.

En el mar se mojó la luna,
y de blanco se tiñó el mar,
y el beso que vos me diste,
fue un beso de luna y sal.

Lana lunera,
luna lanar,
luna redonda,
me hiciste cantar.


Abracadabra
Planté una birome,
creció una palabra,
floreció la tarde,
¡abracadabra!.

La regué con agua,
de mi regadera,
desbordaba tinta,
como enredadera.

Fue un día de otoño,
que se deshojó,
un abracadabra,
de este corazón.

Y empecé de nuevo,
con la lapicera,
a escarbar la tierra,
de mi primavera.


Palabras para regalar
Te regalo una palabra,
con cinta y moño,
de estas que se desatan,
cualquier otoño.

Una palabra blanda,
con piel de espuma,
para soplarle al viento,
y llenar la luna.

Luna de una palabra,
que, soñadora,
vive cuando se duerme,
y muere con la aurora.

Te regalo una palabra,
sin decir nada,
porque la traigo escrita,
en tu mirada.

Una palabra enorme,
con nuez y ruido,
de las que no se pierden,
cuando se han ido.

Te la regalo ahora,
porque es urgente,
que te des vuelta y veas,
que estoy enfrente.

Contame un cuento

Contame un cuento de hadas,
para soñar esta noche,
letras doradas.

Contame un cuento liviano,
para que duerma esta noche,
bajo mi mano.

Contame un cuento que flote,
sobre mi almohada,
porque detrás del silencio,
no escucho nada.

Contámelo poco a poco,
muy despacito,
que cuando cierro los ojos,
lo necesito.

Pájaros en la cabeza
La historia que aquí se cuenta,
le aconteció a una princesa,
que tenía pajaritos,
trinándole en la cabeza.

Los pajaritos le hablaban,
de las delicias de andar,
volando sobre los ríos,
sobre los campos y el mar.

La princesa suspiraba,
y volvía a suspirar.
El papá de la muchacha,
era el rey de Mala Gana,
se apoltronaba en su trono,
a mirar por la ventana.

Le apretaba la corona,
lo aburría la batalla,
él quería hacer castillos,
con arena de la playa.

Mi reino, pensaba el rey,
lo cambio por una malla.
La reina madre vivía,
contándole a los espejos.
que soñaba irse en un barco,
y llegar lejos, muy lejos.

La cosa es que la realeza,
en realidad se aburría,
cada cual con su tristeza,
planificaba su huida.

Hasta la vez que ocurrió,
el milagro de un carruaje,
que se detuvo en el palacio,
para emprender largo viaje.

El carruaje era carroza,
con seis caballos alados,
con hélice en el techo,
y ruedas a los costados.


Los reyes y la princesa,
emprendieron aquel día,
el viaje que se llevó,
por siempre a la monarquía.

Poesía de Elsa Bornemann. Selección de Tamara Aquino y Patricia Perelló

Elsa Bornemann

Nació el 20 de Febrero en Parque Patricios, Bs As. Cuando era niña, sus padres le leían muchas historias y en su casa tenía una gran biblioteca. Fue maestra y profesora en distintos niveles, desde el Jardín hasta la Universidad. Estudió medicina y diferentes idiomas, como inglés, alemán, italiano, latín, griego y hebreo. Escribió para niñxs, jóvenes y adultos. Compuso canciones y diferentes obras de teatro. También colaboró en varias revistas para niñxs. Falleció en el mes de mayo del año 2013.

POEMA DEL ENAMORADO DE LA MAESTRA


Usted jamás va a saberlo
y es apenas una frase:
¿Cómo escribir que la quiero
en el cuaderno de clase?

Usted nunca va a enterarse.
Es ancha esta pena mía…
¿Cómo contarle mi amor
con faltas de ortografía?

Usted pondrá «insuficiente»
a su alumno enamorado,
pues por volverla a tener
voy a repetir el grado.


CANCIÓN CON SARAMPIÓN

¡Ay! ¡Qué desesperación!
¡Mi pulpo con sarampión!
Sus tentáculos rosados
aparecieron punteados
con manchitas coloradas,
circulares y ovaladas.
Lo encontré muy afiebrado,
inmóvil y acurrucado
en una esquina del mar.
Llamé urgente al Calamar
por teléfono marino,
pues es el doctor más fino
inteligente y capaz
que se haya visto jamás.
Tan pronto el doctor llegó,
a mi pulpo revisó.
Lo puso en una pecera,
lo acomodó en la heladera,
hasta que, en un ratito,
la fiebre se hizo cubitos.
Entonces, lo retiró
y en su cuna lo abrigó
mientras que —con una aleta—
escribía la receta:
"Comprimidos de corvina
e inyecciones de sardina
y para el fuerte catarro
unos fomentos de barro".
Ha pasado una semana
y ya mi pulpo se sana
mas —¡oh, desgracia espantosa!—
su enfermedad contagiosa
se ha transmitido en el mar
y ahora puedo observar
los cangrejos con puntitos,
afiebrados cornalitos,
la ballena acatarrada
y las langostas manchadas.


CUANDO YO CIERRO LOS OJOS

Cuando yo cierro los ojos...
¿Qué sucede?
¿Quedan quietas las paredes?
¿No se mueven?

¿Dónde va la luz que estaba
yo mirando?
¿Se mete por mis bolsillos
disparando?

¿Dónde va toda mi casa
si me duermo?
¿Sigue igual o no?
¿Qué pasa? No me acuerdo...

¿Cuando yo cierro los ojos,
qué sucede?
¿Pueden quedarse las cosas...?
¿Dime, pueden?


EL TALLER DE LA SEÑORITA LLUVIA

Señorita Lluvia,
quiero conocer
en las nubes negras
su hermoso taller.
Señorita Lluvia,
¡véngame a buscar!
tras de la ventana
la voy a esperar.
Qué gotas tan lindas
sabe hacer usted...
Redondas... brillosas.,
que borran mi sed.
Gotas transparentes,
vestidas de gris...
¡Enséñeme a hacerlas!
¡Seré su aprendiz!
Señorita Lluvia,
déjeme pasar...
No tocaré nada.
Yo quiero mirar...
Ah... Me gusta verla
trabajando así...
Su abrazo mojado
regáleme a mí.
Señorita Lluvia,
toque, sea buena,
su charango de agua
que tan dulce suena.


EN LA PALABRA ZOOLÓGICO

En la palabra Zoológico...
Hay un Zorrino insolente,
Dos Osos blancos enanos,
Un León flaco, con lentes,
Un Oso calvo, africano,
Un Gorila impertinente,
Una Iguana nadadora,
Una Cebra peleadora
Y otro Oso negro, sin dientes.

Debiera estar enjaulada:
¡Es palabra peligrosa!
La gente no nota nada...

La deja suelta... ¡Qué cosa!

Poesía de Ana María Shua. Selección de Victoria Luna y Micaela Suárez

Ana Maria Shua, nació en Buenos Aires, el 22 de Abril de 1951, es una escritora argentina que ha publicado más de ochenta libros en numerosos géneros incluyendo:novelas, cuentos, poesía, teatro, literatura infantil, libros de humor y folklore judío, antologías, guiones de cine, artículos periodísticos y ensayos. Publicó su primer libro de poesía, El sol y yo, cuando tenía quince años de edad, también ha escrito libros para los niños, por los que recibió varios premios internacionales.

Odio especial,                 
sólo de Lunes a Viernes
Peor que una pesadilla,
más molesto que mi hermana,
más feo que usar horquillas,
o comer comida sana.
Más ácido que pastilla
de aspirina atragantada,
y más triste que una ardilla
con la patita quebrada.
Más molesto que una astilla
que se te queda clavada,
es esa tonta manía
que no sirve para nada.
Es lo que hago cada día
menos el fin de semana,
con lo linda que es la cama:
¡levantarme temprano a la mañana!

Pero los payasos, ¡no!

Me gusta mirar las nubes
y tratar de ver qué son,
Me gusta el mar y la arena
y jugar al dominó.
Me gustan mucho los circos
¡Pero los payasos, no!
Quiero a todos mis amigos
Por mis padres siento amor,
hasta quiero a mi maestra
y a veces al director.
Quiero ir a los cumpleaños
(pero con payasos, no).
Me encanta cuando hacen postres
La crema del batidor.
Me encanta la luna llena
con su cara de doctor.
Me encanta que me disfracen
(pero de payaso, no).
Tengo miedo cuando cruzo
por las barreras del tren.
Les tengo miedo a las cosas
que existen y no se ven,
a las arañas, los bichos,
(y a los payasos, también).


La niña olvidadiza

Romina Brodo
perdía todo.
Yendo a la playa
perdió la malla.
Yendo a la escuela
perdió una muela.
Una mañana
perdió a su hermana,
perdió el cuaderno
y una banana.

De vuelta en casa
mamá furiosa
le dijo: “Nena,
pero qué cosa,
segunda muela,
quinta banana,
¡y cuarta hermana
que vas perdiendo
esta semana!"

Pero Romina
no contestaba
porque no oía
que la retaban.
Estaba sorda
y no por vieja:
perdió en la calle
las dos orejas.

A todos los chicos que odian comer

Prima Alma era una niña inapetente

tan flaquita como un escarbadiente.
Prima Alma odiaba la comida,
y había algunas cosas en la vida
que la pobre no podía comprender.
¿Por qué otra vez a la mesa
si habían comido ayer?

Prima Alma
masticaba con calma.
Se cuenta que una vez
masticó un alfajor
durante un mes.
No es extraño.
Hubo un buche de sopa
que le duró casi un año.
Mi tía Musita
le decía así:
—¡Comé mi capullito
de alelí!

Y ella contestaba
con mucha firmeza
—Hoy no como
porque me duele la cabeza.
El bife tiene nata
La leche tiene arrugas
La papa tiene grasa.
La mermelada es dura.
El queso está muy verde.
La torta está madura.
La carne está muy dulce
El huevo está tostado.
El postre es muy salado.
No quiero la ensalada,
está toda quemada.
No quiero ese puré,
le siento gusto a té.
La sal está muy fría,
la sopa está vacía,
la fruta está caliente
y el jugo de naranja
me queda entre los dientes.

La pobra prima Alma no entendía
por qué había que comer todos los días.

En nombre de Alma,
con mucho placer
dedico este verso
a todos los chicos
que odian comer.

 Odio y amo a mi hermanita

Odio a mi hermana
y también la quiero.

La quiero cuando se saca malas notas
y también cuando mamá la reta mucho.

La amo cuando el helado se le cae
y le queda vacio el cucurucho.

Odio a mi hermana casi todo el tiempo,
la odio de noche cuando duermo.

Hay un tiranosaurio amigo mío:
es enorme y se llama Ramón.
Si hasta ahora no dejé que se la coma
es sólo por no causarle indigestión